Nov 29
Daphne quería conversar conmigo en su oficina, de modo que me pidió salir del sistema, dejar la computadora y relajarme un poco antes de ir a verla. Bastó con que pensara un poco en sus tetas gigantescas para que todos sus requerimientos fueran un hecho y me tuviera listo en la puerta de su oficina. Quiero decir… esas tetas… son una máquina masturbatoria que ninguna mano, boca o coño pueden igualar. Y su culo era un gran punto a tener en cuenta también… creo que ya no voy a querer ocuparme más de mi trabajo a menos que Daphne me deje acabar sobre sus tetas por lo menos una vez al día de ahora en adelante… estas cosas generan adicciones tío!



